miércoles, 11 de marzo de 2015

Y después de ser mamá ¿qué?... la conciliación y el emprender es cosa del pasado

shhh el bebé está dormido y por fin puede escribir el post que tenía en mente desde hace días. El domingo fue el día internacional de la mujer, trabajadora o no,  y después de leer varios post y noticias donde las mujeres reivindicaban una vez más sus derechos, nuestros derechos, no pude hacer otra cosa que mirar al pasado y darme cuenta que las mismas reivindicaciones que hacemos en 2015 son las que hacían nuestras madres ya en los 80.


Como ejemplo, mi madre. Con 26 años y prácticamente recién casada vine yo al mundo. Hasta entonces mi madre había sido una trabajadora nata desde los 14 años, cuando en España era legal trabajar a esa edad y en las familias los más pequeños tenían que arrimar el hombro tanto en casa, cuidando a los pequeños, como fuera, aportando lo que ganaban a las familias.
En su caso como os digo, mi madre tuvo que "abandonar" los estudios para ponerse a trabajar, en lo que salía, promotora, ayudante en una joyería... en definitiva hasta que vine yo al mundo no dejó de trabajar. El problema vino cuando nací yo y nadie le daba un puesto de trabajo. Entonces ya ser mamá y tener un bebé era un impedimento para trabajar, los jefes te consideran "menos valida", eso sí mi padre conservó por supuesto su puesto de trabajo y dio igual que fuera "papá". Con este panorama, a mi madre también le tocó reinventarse. Las mamás emprendedoras no son algo nuevo, hay mamás que tuvieron que emprender en épocas de crisis también y levantar un negocio de la nada a pesar de las dificultades... de esto hace ya 28 años, ¿qué poco hemos cambiado verdad? Mi madre, trabajó, concilió y saco a su hija adelante a costa de su empeño y su saber hacer, desde aquí se lo agradezco, porque aunque a alguno le pese, y se que le pesa, mi madre es un ejemplo de mujer trabajadora, emprendedora y luchadora.

Imagina ahora que tú, la que me estás leyendo tienes un puesto bueno de trabajo, o uno en el que estás agusto, y decides ser mamá o como a mí llegas a ser mamá por sorpresa, y todos tus planes de vida se ven trastocados. La maternidad es una de las experiencias más preciosas que puede vivir una mujer, pero compagina mal con una sociedad en la que ser madre casi siempre es sinónimo de estar menos cualificada para ejercer el mismo trabajo que un hombre.  Imagina entonces qué decides hacer algo para cambiar "el mundo", tú mundo... imagina entonces que no estás imaginando... y simplemente levántate y hazlo!

Vosotras ¿os habéis tenido que reinventar?

1 comentario:

  1. Hola:

    pues, efectivamente, me temo que no han cambiado mucho las cosas. Cuando vas a una entrevista de trabajo te preguntan si tienes hijos y cómo te vas a arreglar. ¿A un hombre se lo preguntarían? En mi caso me despidieron de una gran multinacional al volver de la baja maternal de mi segunda hija en 2012. Parece ser que mi segunda maternidad conjugada con el hecho de que querían ascender a la nuera de un exdirector no eran hechos muy compatibles. Así que a la calle con indemnización y paro, eso sí. Estuve 4 meses en el paro pensando cómo reinventarme, o si quizás debería reinventarme como madre y ama de casa, pero me llamaron para cubrir una baja maternal en el mundo de los neumáticos ylas ruedas y luego en otro puesto en una empresa de distribución de material de laboratorio. Eso fue en 2013 y aquí sigo. No sé si puede llamarse "reinvención", pero aquí estoy. Te cuento lo que quieras sobre electrodomésticos, neumáticos y llantas, kits de compatibilidad para transplantes, cámaras de atmósfera inerte... ah, y sé hacer lentejas también.

    Si ahora es difícil reinventarse no me puedo ni imaginar en la época en que tu madre te tuvo. Es para hacerle un monumento, la verdad. Enhorabuena,

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